Reflexiones

El tiempo como un espiral

Hace poco menos de 3 años, abrí un instagram para compartir reflexiones personales sobre distintos temas que me habitaban. La apertura de ese espacio coincidió (o más bien, se generó) a partir de un viaje que emprendía por 3 meses en el cual iba a visitar a mi pareja a Australia y después me iba a construir aulas a Mozambique, como cierre de un programa de desarrollo de habilidades que había hecho durante ese año.

En la primera foto estoy con Pelle en Australia; y en la segunda, clavando el techo de la segunda aula en Mozambique

Lo apodé Mundo Espiral. Sinceramente no recuerdo cómo o por qué fue que el concepto del espiral captó mi atención. Lo que sí recuerdo es que siempre me sentí atraída por su significado y, de alguna manera, sentía que representaba mi mundo, y la vida en general. 

Definición de espiral según la RAE:

“curva plana que da indefinidamente vueltas alrededor de un punto, alejándose de él, más en cada una de ellas”

A partir de ese momento, empecé a prestarle más atención a esa idea del espiral y a verla más seguido, representada en la vida en general. En la naturaleza, en las conexiones con las personas, en las ideas propias, etc… 

caracol espiralado capturado en Sitges

El 30 de junio pasado, decidí dejar de escribir en ese espacio para converger en un sólo espacio (éste) que en realidad es el mismo que estaba, ficticiamente, dividido. Diverger, converger, como un resorte, como un espiral. 

“En un sistema cerrado, nada se crea, nada se destruye, todo se transforma”. Antoine de Lavoisie

La decisión de convergencia en un sólo espacio coincidió (o más bien, se generó) por otro hecho, espiralado, que me toca vivir: volver a trabajar al mismo lugar del cual me fui hace 2 años por la decisión de emprender una vida nómade. Vida que el coronavirus (o el Universo) decidió poner en pausa. Una serie de acontecimientos, dieron como resultado mi vuelta, temporal, a Socialab

Cuando tomé la decisión de aceptar el trabajo nuevamente, una de mis compañeras me dijo “no creas que esto es retroceder”. Sus palabras quedaron retumbando en mi, como un eco. Realmente yo no creía eso, pero entonces, ¿por qué me resonaban tanto? Entendí que quizás un poco lo pensaba. Volver, al mismo lugar del cual decidí irme voluntariamente, volver a la ciudad de la cual me fui corriendo, volver… 

¿Y qué hay de malo en volver? 

Imagen de DWilliams en Pixabay 

Charlando de esto con otra amiga, ella me señaló: “existen puntos de referencia en la vida de cada una que por algo son referentes y cada tanto volvemos a esos puntos de referencia que sirven para hacer consciente nuestra evolución, nuestro crecimiento.”

Volví, si, pero no soy la misma, ni el lugar es el mismo, nada es igual. Volver no es sinónimo de retroceso, y los contextos no solamente se definen por su temporalidad sino por muchos otros factores que ni siquiera damos total cuenta. 

Pero entonces, empecé a pensar un paso anterior (o posterior) y pensé en el significado del tiempo, en la forma en que lo concebimos. En general, en la idea del tiempo occidental, vemos una línea: pasado, presente, futuro. Sucesos que preceden otros y así continuamente, siempre avanzando en una línea recta. La educación formal es así: jardín, primaria, secundaria, carrera de grado, pos grado, y para avanzar es necesario ir completando los niveles anteriores.

El progreso es lineal. Vemos como avance lo nuevo, lo que no existía antes pero ahora sí, el avance hacia delante.

Vuelvan a leer estos párrafos y piensen qué imagen se les viene a la cabeza. ¿Escaleras, ascensores, cimas, escaladas? 

Imagen de mohamed Hassan en Pixabay 

Tenemos tan arraigada esa concepción lineal del tiempo que no nos permitimos (o al menos no de manera natural) el pensar el tiempo como una circularidad. Como un espiral. Como un movimiento circular.

“La distinción entre el pasado, presente y futuro no es más que una ilusión. El ayer, el hoy y el mañana no son consecutivos. Están conectados en un círculo sin principio ni final. Todo está conectado”. Dark

Esta frase sacada de la serie Dark, retrata el concepto circular del tiempo en oposición al concepto lineal. A su vez, la serie está basada en el concepto del eterno retorno que retoma (nunca mejor utilizado este verbo) Nietzsche, del estoicismo:

El eterno retorno es una concepción filosófica del tiempo postulada en forma escrita por primera vez en Occidente por el estoicismo, que planteaba una repetición del mundo en donde éste se extinguía para volver a crearse. Bajo esta concepción, el mundo era vuelto a su origen por medio de una conflagración donde todo ardía en fuego. Una vez quemado, se reconstruía para que los mismos actos ocurrieran una vez más en él.

Para la filosofía oriental, la existencia sigue siendo un hecho cíclico, en donde cada acto, cada instante y acontecimiento se repetirán eternamente. En contraposición con la filosofía occidental, en el pensamiento oriental, el eterno retorno llevará a la perfección del universo, pues en cada reinicio se pulirá cada hecho, hasta ser perfecto.

En este mismo sentido, el psicoanálisis hace su aporte, resaltando la importancia de la repetición como posibilidad de re elaboración. Retomando elementos del pasado, para re elaborarlos en el presente y recordarlos en el futuro:

“Recordar repetir re elaborar es hacer presente parte del pasado”

Audio de Loli Imaz, amiga y casi psicóloga, explicando el concepto del psicoanálisis de repetición y re elaboración

Quizás alguno/a de ustedes esté pensando: “¿y qué tiene que ver todo esto con la sostenibilidad?”. Y acá sucede la magia del espiral. Volviendo al inicio de este posteo y pasando por cada una de las breves referencias que hice al respecto, pienso en la naturaleza. El tiempo de la naturaleza no es lineal, es circular. Todo en en el mundo natural (inclusive nuestro propio funcionamiento) se da de manera circular, cíclica, integrando elementos del pasado del presente y del futuro para recrear la vida. Y acá está la clave. 

La sostenibilidad es circular, porque se trata de volvernos uno/a con la naturaleza, partes del ciclo de la vida. Regenerando, re creando, re elaborando, re utilizando, re pensando, RE. 

Todo está conectado, ¿vieron? Y esa también es una característica de la circularidad.

Para terminar, los/as quiero dejar con las palabras de Vandana Shiva que cierran este espiral perfectamente:

“Si analizamos el tiempo en el contexto del planeta…El tiempo también es circular. Esa linealidad de todo tiene que ver con todo ese concepto masculinizado del poder. Definimos el avance del progreso como una línea. Con una mayor explotación del planeta. Pero podemos regenerar nuestro planeta. Podemos devolver a la tierra, siendo parte integral de la tierra. Y desde la perspectiva de la tierra, la tierra nunca se va a quedar sin tiempo. Lo que tenemos que hacer es alinearnos con el planeta Tierra.”

Imagen de John Hain en Pixabay

Fuentes:  https://diccionarioactual.com/espiral/;  eterno retorno , wikipedia; vanda shiva – conferencia


4 comentarios en “El tiempo como un espiral”

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