Historias

Alexis Lemos – Proyecto Reciclemos

Alexis Lemos en plena recolección de colillas

Hoy les traigo la historia de una persona que, a raíz de conocer otras formas de relacionarnos con los residuos, creó un proyecto que transforma colillas de cigarrillo en ladrillos para construcción.

Alexis Lemos es de Mendoza pero vivió en distintas partes del mundo. Esas experiencias internacionales, lo llevaron a convertirse en una persona con mayor conciencia ambiental. En su recorrido por distintos países, aprendió a separar correctamente los residuos y hacerse cargo de lo que generaba.

Al volver al país, algo le pasó que lo impulsó a crear @proyectoreciclemos

Colillero

“Salí a caminar y una persona que iba adelante mío tiró una colilla y casi me cae en el ojo, y a raíz de eso empecé a mirar y acá estaba lleno de colillas tiradas en el suelo. En Mendoza tenemos las acequias que son sistemas de riego que crearon los indígenas.Y cuando me puse a observar me di cuenta que estaban tapadas de residuos, mayormente colillas de cigarrillo.”

Fue así como Alexis optó por tomar partido en la solución y comenzó un largo proceso de investigación y aprendizaje que dio como resultado el reciclado de colillas de cigarrillo en ladrillos para construcción: @cigabrick

“Descubrí un grupo de microorganismos que son los que causan que la madera se pudra y pensé en poder usarlo para descomponer las colillas.”

En cada ladrillo pueden entrar entre 20 y 50 colillas.

Alexis con un ladrillo hecho a partir de colillas

Lo que para ellos demora 1 semana en degradarse, en el ambiente demora 15 años, sin mencionar que las toxinas (lixiviados) permanecen en el suelo y en el agua por muchísimo tiempo más.

Además, cuentan con un sistema de puntos para su recolección, una red de recolectores nacionales y muchas otras ideas interesantes que pueden investigar desde su página web.

A la pregunta de qué lo inspira a Alexis a seguir adelante con este proyecto, a pesar de las adversidades, me contesta:

“Me inspira dejar un mundo mejor para los niños, aunque yo no tenga niños, tengo sobrinos y ahijados que ya se que vienen con otro chip. Este es un sistema de reciclaje nuevo. Recién este año ha empezado a salir. Mi apuesta es poder dejar algo útil a la humanidad, como legado.”

Ladrillos hechos con colillas recicladas

Reflexiones

Soy hipócrita

Foto propia sacada en Cabo Polonio, Uruguay

A veces me enojo conmigo. Siento que no estoy haciendo suficiente, o que quizás no hay suficientes. Siento que promulgo y comparto muchas prácticas que todavía no pude incorporar completamente. Que muchas de las cosas que creo, no las aplico. Me juzgo desde un lugar de autoexigencia que en realidad no deseo, ni quiero tener cerca. Pero mi ego y mi vanidad me juegan una mala pasada y me nublan lo verdaderamente importante: aceptar que soy una hipócrita y convivir armónicamente con eso.

Al fin y al cabo, todxs somos un poco hipócritas y si nos amigamos con esa idea en vez de combatirla, vamos a encontrar poder en donde antes encontrábamos juicio. 

No tengo, ni tenemos, la culpa de haber nacido en la cultura del descarte, del consumismo desmedido y de la incongruencia con la naturaleza… Pero, por suerte, pude, pudimos, abrir los ojos. Los procesos de cuestionamiento, ruptura y cambios, no son simples. Son complejos y profundos. Se dan en momentos que a veces no controlamos, sino que nos controlan… Y eso, no está mal. Es también, saber vivir con los propios procesos de cambios, cíclicos e íntegros. 

Creo también que los verdaderos cambios de hábitos se dan a partir de intereses genuinos y convicciones fuertes. Que su profundidad se plasma en el arraigo a lo nuevo y el desarraigo a lo que traigo. Ese proceso, para que sea realmente verdadero y pueda echar raíces, lleva su tiempo.Y depende de muchos factores, no solamente de abrir los ojos y darnos cuenta de lo que nos molesta o no nos gusta.

Así que si, soy hipócrita. Pero tengo claro mi camino. Conozco mi horizonte y soy consciente de que es un camino sinuoso, pero que estoy dispuesta a transitarlo porque lo que me mueve a seguir caminando, nace de mi convicción.

Comprendo, entiendo, que el cambio tiene que ser auténtico y verdadero. Y para transitar esa verdad, me tengo que amigar con la idea de que no se llega al norte sin atravesar con sincera voluntad todo lo que el camino tiene para enseñarme.

¿Qué piensan al respecto? ¿Se sienten hipócritas? ¿Cómo lo manejan?


Reflexiones

¿Qué hace que seamos personas más conscientes ambientalmente?

Foto propia de mi ciudad: Mar del Plata, Argentina (zona sur, acantilados)

Estas y otras preguntas dan vueltas en mi cabeza estos días. Pienso en las personas que, teniendo acceso a la información, no logran hacer un cambio. Pienso que quizás no quieren, o que, simplemente, no les nace. Pienso entonces en cómo lograr que les nazca, cómo contagiar esa consciencia, esa armonía. 

¿Cuál será la clave?

Entonces, me acuerdo de la charla inspiradora que tuve con @ianevukosich y me di cuenta de algo…Cuando le pregunté cómo desarrollaron su relación con la basura, me contó que ambos, ella y su pareja, fueron criados en ambientes rodeados de naturaleza, y eso les hizo adquirir una conciencia ambiental que hoy siguen cultivando.

Esa idea me quedó retumbando… Y me puse a pensar en conversaciones anteriores que tuve. Por ejemplo, me acuerdo cuando @water.journey me contó cómo su relación con el agua la llevó a cuestionarse el plástico y la contaminación del río. 

Releo las historias que conocí, las comparo con la mia, y descubro el denominador común: EL CONTACTO CON LA NATURALEZA.

Claro, me van a decir que es obvio, pero quizás para alguien no lo es tanto. Ahí es cuando veo muy claro cómo la cercanía con la naturaleza, nos genera un sentimiento natural de querer cuidarla.

Entonces, concluyo, que si queremos ver cambios, que si queremos ser personas más sustentables, tenemos que conectarnos más con la naturaleza. La información de qué pasos dar primero, cómo reemplazar el plástico, cómo compostar, etc, está, se aprende. Pero cultivar la relación con la naturaleza pasa por la intimidad de cada unx. 

Si estás confundidx, si querés hacer un cambio y no sabes por dónde empezar, si las palabras “sustentabilidad, contaminación, medioambiente, ecología, sostenibilidad, etc” no te resuenan. Deja todo y conectá con el afuera. 

Ahí, en ese vínculo único y tuyo, ahí está la receta para una vida más consciente con el medioambiente. Porque nadie puede lastimar aquello que conoce y ama.


Historias

Iane Vukosich

Iane en el río del Delta en su casa, Argentina

Del sur, nacida en Ushuaia y criada con mucha conciencia ecológica, Iane Vukosich hoy vive sin sacar la basura en una casa que construyó junto a su pareja, Tatán,en una isla del Delta.

Iane se mudó a la gran ciudad para estudiar arquitectura. Cuando tenía 21 años y varios años de estudio, su mamá le preguntó qué tenía pensado hacer cuando terminase la facultad. A lo que ella, sin saber por qué, respondió: “me voy ir a vivir al Delta.” Hoy se ríe pensando en esa anécdota y en los maravillosos mensajes del Universo. Meses más tarde conoce a su pareja… un oriundo de Tigre, criado en las islas del Delta. Era evidente que algo mágico entre ellos iba a suceder.

La magia de esa relación vio sus frutos cuando decidieron comprar un terreno en el Delta y construir una cabaña. Cabaña que en ese entonces pensaban destinar a alquileres y hoy es el hogar que los cobija. 

“La construcción empezó unos días antes de que nazca Maia, nuestra hija mayor. Al año y 2 meses de ella fuimos a pasar un día del padre…y no volvimos nunca más a la ciudad. Fue un impulso muy fuerte de los dos de que ya no perteneciamos al cemento.”

La casa de Iane

Me cuenta que el primer año fue muy duro. Se mudaron casi sin pertenencias y la cabaña estaba a medio terminar. Lavar los platos en el río y cocinar con un pequeño anafe, era cosa de todos los días. Sin mencionar que Maia tenía apenas poco más de 1 año y Milo, su segundo hijo, venía en camino. Para su familia y amigos fue una locura. Pero ellos sintieron que estaban haciendo lo que realmente los hacía feliz, a pesar de las adversidades.

El nacimiento de Milo trajo paz y calma a sus días, y la seguridad de sentir que estaban, donde tenían que estar.

“Nuestro sueño es ser autosustentables. Soñamos con no tener que necesitar comprar más nada.” Este horizonte que parece sueño pero que cada vez es más cercano, forma parte del espíritu familiar que día a día trabajan en conjunto para alcanzar.

Iane con sus hijxs

El sistema de recolección de residuos en donde ellos viven es muy precario. Si a esto le sumamos la pristinidad del ambiente, obtenemos como resultado una familia que decide hacerse cargo de todo lo que ingresa en su casa.

No tiran basura.

Hacen compost, reciclan, reutilizan y llenan botellas de amor (actividad favorita de los más chicos). “Nada se pierde, todo se transforma.”

La charla se fue un poco por las ramas y la terminamos hablando de todo…Compartiendo nuestras dudas, inquietudes y necesidades. Yo también creo en la magia del Universo, y siento que la charla con Iane ese día, fue un mensaje cósmico. Ambas nos sentíamos un poco desorientadas, y logramos darnos pilas mutuamente. Re descubriendo, en el intercambio de ideas, la red que nos contiene. La fuerza vibracional de los que estamos en este camino, dándolo todo por amor, sin esperar nada a cambio, más que, el cambio hacia un mundo mejor.

La familia completa

Historias

Alexia – Met Textiles

Alexia en su showroom

Estudió diseño de indumentaria pero se reconoce más como una artesana que otra cosa. Curiosa, autodidacta, hacedora. Pero sobre todo, lo que se deja ver en Alexia a medida que las respuestas avanzan, es su amor por lo artesanal y su perseverancia por encarar proyectos que realmente la llenan y le dan plenitud.

“El hacer, es algo que me viene dado de familia. Hay algo ahí. Dejas una parte tuya en eso que haces. Como una entrega de amor.”

Al terminar la facultad y darse cuenta de la industria que la rodeaba, decidió no formar parte, cosa que la llevó a atravesar una crisis vocacional. Aprovechando el impulso del fin de estudio y sabiendo que tenía algunas cosas que resolver en silencio, emprendió un viaje de unos cuantos meses que le permitió ver las cosas con mayor claridad.

“Los tintes naturales llegaron de buscar opciones y alternativas.”

telas teñidas con tintes naturales

Ya con la seguridad de que no quería entregarse a ser parte de la segunda industria más contaminante del planeta, que engendra además trabajo esclavo y cadenas de valor poco transparentes, Ale decidió poner sus manos al servicio de lo natural, de lo que viene de la naturaleza.

Así fue como empezó con cursos de teñido natural y se enamoró completamente. 

Emprendedora serial, tuvo varios proyectos hasta llegar a MET Textiles (emprendimiento que hoy lidera con mucho amor y plenitud). 

Me cuenta, además, que en lo artesanal hay una magia de lo particular, de lo único (cosa que no se da en la industria de la moda en serie en donde todos producen lo mismo y todos se visten igual).

“En la técnica de los tintes, te resultan piezas únicas por el laburo artesanal y natural. Varía según muchas condiciones. Cuando por ejemplo, hago un teñido con cáscara de cebolla va a depender de la época en la que fue cosechada, del momento en el que la uso, cuánto sol le dio a la planta, dónde fue cultivada, y lo mismo con las hojas. Tienen esa magia detrás que es hermosa.”

Quién iba a decir que la cantidad de sol que recibió una cebolla iba a influir en el producto final de una prenda. 

“La naturaleza nos enseña que ahí está la respuesta a todo.”

Promediando la entrevista le pido un mensaje final o algo para remarcar y me vuelve a mencionar la importancia de seguir el camino que cada uno cree que es el mejor. De escucharse, de confiar en uno.

“Es la constante búsqueda de hacer lo que quiero lo que me gusta de verdad y lo que me da felicidad. Creo que todos podemos hacerlo, es tener las ganas la energía y la perseverancia, seguir probando.”

met textiles

Historias

Mar Padeletti – Essentialquimia

Marcia recibiendo plantas para destilar

Nueva Zelanda nos juntó allá por el 2014… pocos meses pudimos compartir, lo suficiente para darme cuenta de lo especial de esta persona.

La vida nos llevó por caminos distintos y hoy nos encontramos a unos pocos kms de distancia, pero, más cercanas en nuestras formas de vivir y ver la vida.

Es muy emocionante ver el crecimiento de las otras personas. Pensar que en aquel entonces, ambas estábamos muy alejadas de los proyectos o las motivaciones que hoy tenemos, y sin embargo, había algo en nosotras que ya ardía y que se fue consumando en el tiempo.

Marcia buscando plantas para destilar

Marcia es arquitecta pero más que construir edificios, construye vínculos entre las personas y la naturaleza, a través de las plantas y sus aceites esenciales. Como buena observadora de la naturaleza, se dejó llevar por sus ciclos y fue sintiendo cómo aquellos procesos de la naturaleza, se fueron fusionando con los propios.

“Sentí muy fuerte la conexión con los procesos de la naturaleza, con el sembrar, plantar una semilla y vivir la transición de que las cosas no son para ya. Requiere un amor, un cuidado,y siempre te va a maravillar. Lo que plantes nunca da los mismos resultados entonces te despierta curiosidad. Y eso me interesó poder transmitirselo a otros.”

Marcia mostrando aceites esenciales

Essentialquimia se sembró en Italia, con su compañero, Tomasso, el cual guiado por su carácter determinado y curioso, se entusiasmó con el proyecto. Fusionaron sus pasiones y empezaron a destilar las plantas que los rodeaban para extraer su aceite esencial. Marcia, por su parte, venía regando la semilla de la conexión con los aceites, desde hacía tiempo. Cuenta, que una vez en Australia, mientras caminaba por la ciudad después de un duro día laboral, de esos en los que te cuestionas TODO, encontró un lugar de aceites y entró. El bienestar que sintió en ese momento, le sirvió de brújula para marcar su camino.

El proyecto germinó en Córdoba (cuna de las hierbas autóctonas y medicinales). Sin dudarlo, apostaron todos los números a las sierras cordobesas que sabían, les brindarían muchísimo aprendizaje y sabiduría. 

Las plantas producen sus aceites esenciales para adaptarse a su entorno. De la misma manera, entonces, en el ser humano producen un equilibrio físico y emocional.

Marcia buscando plantas

“El verano que pasó hicimos feria y fue mucho vínculo directo con las personas y con las plantas. Ver en vivo y en directo las reacciones de la gente hacia los aceites nos ponía la piel de gallina, 

´Me regalaron un viaje a mi infancia´, una mujer se para en el stand porque sintió algo que la volvió al momento presente y luego nos cuenta ´Yo no siento olores, se me bloqueo en una operación, y ahora estoy sintiendo algo y hace 5 años que no sentía”.

“Encontrar en cada conversación, el vínculo. El aceite esencial es un puente, yo miro a mi alrededor y veo como todo interactúa con el todo y eso me vuelve loca, me hace vibrar. Sembrar, mirar una planta, usar su aceite esencial te abre mucho las percepciones, es un universo.”

La entrevista/charla se fue un poco por las ramas y más que hablar del proyecto en sí, hablamos mucho de qué es esa conexión con la naturaleza que tanto al deslumbra. 

Tomasso, el compañero de Marcia, destilando

“Nuestros cuerpos funcionan como las plantas. Cuando hay algo que está mal, que tiene bichos, hay que entender por qué. Es un desequilibrio. Por ejemplo, en las plantas en general es un desequilibrio de falta de nutrientes (compost) en la tierra entonces la planta está más débil y la atacan las plagas. En el ser humano, es lo mismo, hay algo que nos está desequilibrando y no lo vemos entonces el entorno te afecta más de lo normal. Lo importante es la auto observación para volver a tu esencia.”

Llegando casi al final de la conversación, nos fue imposible no meternos en el terreno coyuntural y hablar del coronavirus y la cuarentena…

“El mundo vegetal te despierta mucho la observación y después lo ves reflejado en nosotros. Todos conectados. Pero estamos muy absortos en nuestra individualidad. Si seguimos tirando de a uno, nos caemos, pero si tiramos todos juntos, podemos hacer algo.

Estaría bueno ahora que valoramos la naturaleza, trasladarlo a nuestra vida, habilitar más lugares de contacto con lo verde.

Es casi urgente que nos hagamos cargo cada con de lo que pueda.”

Hoy la cuarentena y el invierno mantienen el proyecto con ritmo más lento. Pero Mar rescata que es un buen momento para mirar y mirarnos: “Mirar la naturaleza. Está todo ahí. Nosotros tenemos que re aprender a cómo volvernos parte de ese círculo del ecosistema,  no mirarnos como superiores, sino que volver a recordar que somos parte y ver cuál es nuestro papel en ese círculo.”

Marica y Tomasso

Historias

Sabru Cristofano – Loida Naturals

Sabrina

Aprendizaje, mutación y creación. 3 conceptos que afloran al momento de conocer la historia de Sabru, creadora de Loida Naturals.

Sabru se define como una mujer, madre y esposa, diseñadora y por sobre todo, una apasionada de la vida. En su búsqueda por un modo de vida más simple y natural, supo transformar su marca que inició como una marca de carteras de cuero, a una marca que hoy trabaja con lo vintage, lo recuperado, con tintas naturales y fibras amigables con el medio ambiente. 

¿Cómo se puede pasar de un extremo al otro? Mediante un espíritu receptivo, como se deja ver en Sabru a través de sus respuestas. “El momento en el que hice el click fue cuando un amigo de mi marido, que tiene 5 hijos ´me dijo yo hace 10 años que compro pañales´. Fue como que alguien abrió una caja que nunca más pude cerrar, fue un antes y un después. Yo ya estaba embarazada.” 

Sabrina

La llegada de su primer hijo vino acompañada de un cambio trascendental para ella: “necesidad y conciencia, sobre un cuidado y una forma de vivir. Me replantee toda mi existencia básicamente y a partir de ahí pude empezar a cambiar e implementar un montón de cosas, primero de mi vida que después se vieron reflejadas en mi marca, que es un reflejo de lo que soy yo. Hoy es mucho más que un producto,es tratar de compartir un estilo de vida y tratar de contagiar eso. Poder vivir una vida sustentable en lo más que se pueda. Cada uno verá cómo lo aplica. Es como cuando te pica el bichito y ya no hay vuelta atrás. La idea es ir compartiendo distintas cosas para contagiar”

Perder el miedo al cambio, al equivocarse, porque según Sabru, “no te podes equivocar, nada tan terrible puede pasar, porque cuando te relacionas con lo natural, es todo lindo.” Este modo de entender y vivir la vida es lo que llevó a una diseñadora que creaba desde la muerte, alimentándose de animales muertos a, hoy, crear desde la vida y para la vida. 

Sabrina con sus hijxs

Historias

Gastón Caminata – Yo amo mi playa

Gastón durante una limpieza de playa

EL GUARDIÁN DE LA PLAYA

“Una persona curiosa, que por amor cambia algunos hábitos para ser menos dañino”.

Padre de familia, deportista, viajero, amante del mar y sobre todo, guardián de sus playas. Gastón Caminata es el responsable de montar la Organización “Yo amo mi playa”. El movimiento nació en Pinamar, pero rápidamente tuvo efectos multiplicadores en otras playas que copian su ejemplo.

Al momento consiguieron, con la ayuda y el ejemplo de sus habitantes, 3 ordenanzas clave para el cuidado del medio ambiente en áreas costeras: la prohibición de bolsas y sorbetes de plástico de un sólo uso y las playas libres de humo.

Ordenanzas que no fueron fáciles de conseguir. Cuenta Gastón, que para que se pueda tratar la prohibición de los sorbetes, tuvo que declarar una huelga de hambre en la municipalidad. Enseguida le creyeron y no tardaron en sacar adelante la ordenanza. Porque bien sabe el Municipio, como todos los que lo conocen,que Gastón es un hombre de palabra y que todo lo que se propone, lo cumple. 

Gastón surfeando colillas de cigarrillo

No nos conocemos personalmente (todavía), pero observo en sus palabras y acciones un hombre seguro y tenaz, que va al frente con lo que quiere,sin importar qué o quién se pone en su camino. Su objetivo es uno: vivir con más amor y armonía con nuestro planeta. Es de esas personas que mueven la aguja.

La charla fue más que interesante y me dejó con varias cosas para reflexionar. Acá les quiero compartir algunas, como el término de corrupción ambiental, ¿alguien lo escuchó antes? Me pareció genial. Se trata de la corrupción que permite llevarnos puestos un planeta, a costa de lo que sea. Esa, es la lucha que lo interpela. Combatir la corrupción ambiental y poner el foco en cambiar los hábitos, desde el amor. Conceptos fundamentales en su filosofía de vida.

Limpieza de playa, costa argentina

“Hacer el bien es gratificante.Te podes llegar a cansar cuando en vez de escuchar a tu corazón escuchas a tu ego y queres que salga esto ya”. Gastón cree que la clave está en ser paciente, en pensar en qué mundo queremos vivir hoy y no dejar para mañana lo que podemos cambiar ayer. 

“Se puede. El limite lo tiene cada uno en su mente.”

Gastón con bidones de colillas de cigarrillo

Historias

Nati Mazzei – Ecointensa

Nati trabajando en su jardín

No recuerdo bien cómo llegué a Nati, seguramente fue rastreando cuentas de ambientalistas en instagram. Pero desde el primer momento hubo algo que me gustó e hizo que se vuelva una de mis cuentas de referencia en temas de sustentabilidad. Quizás fue su frescura, o la naturalidad con la que comunicaba, dos atributos que sobresalen fácilmente al recorrer sus publicaciones.

Nati se define como una ambientalista que dedica gran parte de su tiempo a difundir y compartir información útil para que más gente se anime a cambiar sus hábitos. ¿Lo logra? Hoy tiene más de 13mil seguidores en “ecointensa”, su cuenta de instagram. Lejos de reducir sus logros a la cantidad de seguidores, rescata el impacto individual que tiene en cada persona que empieza a seguirla. Las preguntas que recibe a diario,orientadas a dar respuesta a la motivación por lograr el cambio de hábito, es lo que permiten evaluar su éxito. 

Nati llevando sus reciclables

Al regresar de un largo viaje en el cual adoptó varios hábitos sustentables, la ecointensa, no pudo con su intensa necesidad de hacer de esos hábitos viajeros, hábitos de vida. Fue así como empezó un camino de investigación e información que la fue nutriendo para dar hoy testimonio de una vida más sostenible con ella, con el otro y con el planeta.

“La naturaleza, pisar el pasto descalza, ver nacer brotes, los abejorros yendo de flor en flor”, son el principio y el fin de un mismo objetivo: lograr vivir una vida más armónica para evitar así, que estos pequeños placeres, también se extingan.

Nati Mazzei

“Se llega más lejos en equipo que aisladamente”, así responde Nati a la pregunta de qué aprendiste. Más allá de la cantidad de conceptos e información que sumó a su caja de herramientas sustentables, la ecointesa, reafirmó su creencia en el poder de la comunidad y la colaboración. 

Porque sin intensidad y sin amor, es muy difícil cambiar las reglas del juego.

Nati cosechando

Historias

Tay – Pick up my Compost

fuente: pixaby

¿COMPETENCIA O COLABORACIÓN?

Tay es Argentina pero vivió en varios países como Venezuela, Australia y actualmente Nueva Zelanda.

Durante sus años en Argentina trabajó en el equipo de producción de Narda Lepes. Se define como productora de profesión pero yo creo que es una productora de la vida. De lo poco que pude conocerla, enseguida pude percibir su empuje, su energía y su actitud vibrante (características que fácilmente se pueden ver en sus videos).

Se percibe conectada con la tierra y el compostaje desde hace muchos años. La primer señal que vislumbró para darse cuenta de que quería hacer algo con este tema fue trabajando en el rubro gastronómico y siendo testigo de la cantidad de residuos orgánicos desechados. ¿Qué hacer con todo esto? Vio en el compostaje y en el tratado de los residuos orgánicos una gran oportunidad de negocio. Resultó que ya existían muchos emprendimientos que se dedicaban a eso. Contrario a lo que en otros rubros podría generar un sentido de competencia, a Tay le pareció genial. Se alegró por encontrarse con muchos negocios generando impacto ambiental, social y económico. Entonces, decidió empezar chico. Juntó su experiencia en compostaje, sus ganas de impactar y su facilidad ante la cámara para empezar un instagram de información y concientización. Pickupmycompost está recién arrancando y eso deja ver la frescura y autenticidad de su contenido.

Tay me cuenta que hay veces que siente ansiedad ambiental, un concepto que me pareció muy ocurrente y que describe la ansiedad producida por querer reducir nuestra huella de carbono y vivir una vida más conectada con los ciclos de la naturaleza, más respetuosa y armoniosa. Dice que esa ansiedad ambiental es la responsable de que tanta gente se contagie y se interese. “Hay que separar, van a ganar tanto simplemente devolviendolo a la tierra.”

Tay no tiene un gran negocio y se alegra al encontrar que existen muchos haciendo lo que ella quería hacer. Es que, para personas como ella, la competencia es algo del pasado, el futuro es de la colaboración.