Historias

Anita, Juani y Nanu – ¿Ahora qué?

La magia de la sincronicidad

Según Carl Jung, la sincronicidad, a diferencia del sincronismo (que constituye la mera simultaneidad de dos sucesos), es una coincidencia temporal de dos o más sucesos relacionados entre sí de una manera no causal, cuyo contenido significativo sea igual o similar.

Jung llegó a la conclusión de que hay una íntima conexión entre el individuo y su entorno, que en determinados momentos ejerce una atracción que acaba creando circunstancias coincidentes, teniendo un valor específico para las personas que la viven, un significado simbólico o siendo una manifestación externa del inconsciente colectivo.

Fuente: google fotos. Representación de la sincronicidad

El 3 es un número que muchas veces, y según distintas ramas esotéricas y de conocimiento, es considerado como sagrado o mágico. Se le atribuye componentes de armonía y perfección. El 3 se encuentra muy presente en nuestra vida, manifestándose de diversas formas (en religión, en matemática, en nuestra forma de entender el tiempo, en nuestra concepción mente, cuerpo, espíritu, etc)…

Trisquel, símbolo celta. Según la cultura celta, el triskelion representa la evolución y el crecimiento, el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Manifiesta el principio y el fin, la eterna evolución y el aprendizaje perpetuo. Fuentes: wikipedia y google fotos

Nanu estudia Ciencias de la Atmósfera y es de Necochea; Juani es economista y es de La Plata y; Anita, estudia biología y es de Pilar. ¿Cómo se conectan estas 3 personas? Por la magia de la sincronicidad.

Lxs 3 venían transitando cuestionamientos y replanteos personales respecto de sus carreras profesionales y de cómo transformar esos conocimientos en herramientas para arreglar este mundo roto que tanto les preocupa.

Era verano, y se avecinaba una noche clara sobre el mar de Neco. Un grupo de amantes de la naturaleza decide celebrar el calor con un fogón a la luz de la luna (que ese día, se mostraba más naranja que otras veces). El fuego encendió lo que hoy presentan como ¿Ahora qué?. Fue impulsadxs por el poder de las llamas y el llamativo color del cielo lo que inició una conversación que terminó en una carpeta de drive llena de ideas, links, nombres y títulos. Es que la magia ocurre siempre en la naturaleza, ¿lo notaron?

Foto propia

Los intereses en común de Juani y Nanu y sus pulsiones de cambio, dieron lugar a la creación de un dúo que más tarde se amplió a trío, para co crear ¿Ahora qué? y mediar con ciencia. 

Anita, por su parte, estaba realizando un voluntariado en Uruguay cuando recibe algunos mensajes aleatorios de personas que escucharon sobre este proyecto que se gestaba y que les parecía que ella tenía que participar. Le sorprendió la difusa conexión que la unía con Juani, y decidió alimentar esa curiosidad, concretando una reunión a las 10 de la mañana de un sábado, ya de regreso en Buenos Aires. A Juani, en un mismo día, le llegaron dos mensajes de personas que no se conocían, con la imperativa de que tenía que conocer a Anita. ¿Magia?

Así fue como una charla que arrancó sin mucha expectativa, terminó en 5 horas seguidas de pura pasión y sincronicidad.

No quedaban dudas. Este trío mágico a algún lado tenía que llegar. 

¿Ahora qué? es un espacio para formarse y debatir sobre la realidad para poder transformarla. Entre tanta marea de información, fake news y noticias partidas, este medio llega para organizar esos datos y asegurar una calidad de información necesaria para instalar un debate enriquecedor y propositivo respecto del futuro de nuestro planeta. Hace poco más de 2 meses que arrancaron y su entusiasmo si se deja ver:

“Por ahora somos un medio, mediamos con ciencia. Por ahora estamos fieles a eso y en principio queremos generar una comunidad que sea crítica de la info que consume para que pueda actuar para en última instancia mitigar los efectos del cambio climático. Tenemos ganas de llegarle a la gente para generar un cambio, que se hagan la pregunta: ¿ahora qué?” (Anita)

“Con el objetivo de que con toda la info que hay, ordenarlo, dárselo a la gente y que la gente se forme no solamente se informe. Para eso es necesario la reflexión. Estamos buscando acercar un poco la ciencia a la sociedad y la sociedad a la ciencia.” (Nanu)

“¿Ahora qué?, el nombre resume muy bien lo que representa porque es ser consciente de toda la crisis ambiental, de lo profunda de las raíces, de la urgencia que tenemos para hacer algo y sé que yo solo no la puedo cambiar. ¿Ahora qué hago con esto que sé?” (Juani)

Las entrevistas las realicé por separado y, no me asombré, al darme cuenta de lo conectadas que estaban sus respuestas.

Como comunicadora, apenas me crucé con el perfil de ¿Ahora qué? supe que algo bueno tenía. Creo firmemente en la responsabilidad que conlleva comunicar y en la importancia de hacerlo conscientemente. Por eso, me parecen fundamentales la creación de espacios seguros en donde podamos acudir a nutrirnos, formarnos e informarnos, para poder hacer mejores elecciones.

Sin duda, la página web, sus discursos y los conocimientos con los que cuentan, dejan ver la seriedad de este proyecto y la veracidad de lo que comparten. Entienden a la ciencia como elemento clave para mitigar el cambio climático, pero también entienden que la ciencia alejada de las personas, no funciona. Por eso, dedican muchísimas horas a leer e interpretar artículos académicos y de investigación para poder traducirlos en lenguaje amigable para el resto de lxs mortales. Y así, lograr interpelar a la comunidad con la pregunta de ¿ahora qué?

Cuando se está conectadx con lo que arde internamente y la magia te atrae hacia personas que están ardiendo igual, sucede la SINCRONICIDAD.

Foto propia de otro fogón mágico en Seal Rocks, Australia

Fuentes: https://es.wikipedia.org/wiki/Sincronicidad;https://lamenteesmaravillosa.com/no-existe-la-casualidad-existe-la-sincronicidad/


Reflexiones

¿Qué hace que seamos personas más conscientes ambientalmente?

Foto propia de mi ciudad: Mar del Plata, Argentina (zona sur, acantilados)

Estas y otras preguntas dan vueltas en mi cabeza estos días. Pienso en las personas que, teniendo acceso a la información, no logran hacer un cambio. Pienso que quizás no quieren, o que, simplemente, no les nace. Pienso entonces en cómo lograr que les nazca, cómo contagiar esa consciencia, esa armonía. 

¿Cuál será la clave?

Entonces, me acuerdo de la charla inspiradora que tuve con @ianevukosich y me di cuenta de algo…Cuando le pregunté cómo desarrollaron su relación con la basura, me contó que ambos, ella y su pareja, fueron criados en ambientes rodeados de naturaleza, y eso les hizo adquirir una conciencia ambiental que hoy siguen cultivando.

Esa idea me quedó retumbando… Y me puse a pensar en conversaciones anteriores que tuve. Por ejemplo, me acuerdo cuando @water.journey me contó cómo su relación con el agua la llevó a cuestionarse el plástico y la contaminación del río. 

Releo las historias que conocí, las comparo con la mia, y descubro el denominador común: EL CONTACTO CON LA NATURALEZA.

Claro, me van a decir que es obvio, pero quizás para alguien no lo es tanto. Ahí es cuando veo muy claro cómo la cercanía con la naturaleza, nos genera un sentimiento natural de querer cuidarla.

Entonces, concluyo, que si queremos ver cambios, que si queremos ser personas más sustentables, tenemos que conectarnos más con la naturaleza. La información de qué pasos dar primero, cómo reemplazar el plástico, cómo compostar, etc, está, se aprende. Pero cultivar la relación con la naturaleza pasa por la intimidad de cada unx. 

Si estás confundidx, si querés hacer un cambio y no sabes por dónde empezar, si las palabras “sustentabilidad, contaminación, medioambiente, ecología, sostenibilidad, etc” no te resuenan. Deja todo y conectá con el afuera. 

Ahí, en ese vínculo único y tuyo, ahí está la receta para una vida más consciente con el medioambiente. Porque nadie puede lastimar aquello que conoce y ama.


ECO data

Colillas de cigarrillo

Fuente: pixaby

El 97% de los cigarrillos que se consumen hoy en día a nivel mundial tienen filtros. De estos, más del 80% son de acetato de celulosa. 

Estas colillas son la mayor causa de basura en el mundo. Se estima que se desechan más de 4,5 trillones de colillas por año. 

Estas pueden tardar hasta 25 años en degradarse. Las colillas concentran las sustancias tóxicas del humo. Generalmente se tiran al piso y, cuando llueve, son arrastradas a las alcantarillas y a las fuentes de agua que luego consumimos todos

Una sola colilla contamina 50 mil litros de agua.

Fuente: pixaby

Se considera que más de un 50% de los incendios forestales en el mundo son causados por colillas de cigarrillo.

Un informe de la Ocean Conservancy muestra que los cigarrillos y las colillas de cigarrillos son la principal causa de basura en los océanos y playas. El informe señala que, de lejos, la principal causa de basura (32%) fueron las colillas de cigarrillos.

Los filtros de cigarrillos están hechos de plástico denominado acetato de celulosa. Cuando se arrojan en el ambiente, se desecha no solo ese plástico sino también la nicotina, los metales pesados y muchos otros químicos que han absorbido.

Fuente: pixaby

Los filtros conservan algunos de los químicos que los fumadores inhalan, no los suficientes como para ayudar a la salud de los fumadores, pero sí para matar a los peces que viven cerca de las toxinas que se desprenden de las colillas desechadas.

En Argentina, existen varias organizaciones y empresas que abordan este problema. Algunas realizan limpiezas de playas y espacios públicos recolentando colillas para luego llevarlas a empresas como Cigabrick, que transforman esas colillas en ecoladrillos.

Fuente: pixaby

Entonces, ¿que podés hacer?

  1. Informarte
  2. No tirar colillas al piso
  3. Saber que podes juntarlas en una botella de plástico y llevarlas a reciclar
  4. Difundir para que otrxs se enteren.

La información es poder. Cuidemos nuestra casa.

Fuente: pixaby

ECO data

Compost

Fuente: pixaby

¿Te parece que tiene sentido que un resto de comida, orgánico,que salió de la tierra, vaya a parar adentro de una bolsa de plástico mezclado con otros materiales que van a terminar en algún basural a cielo abierto generando contaminación, problemas de salud y espacio?

 A mi no. Es más, lo pienso y me parece UNA LOCURA.

Pero es normal que a vos no te parezca una locura, porque nadie nos enseñó que lo normal era que esos restos VUELVAN a la tierra. Que encima, se encarga, de manera natural, de aprovechar esos nutrientes y usarlos para que puedas plantar MÁS comida. ¿Increíble no?

¿Cómo nadie nos contó esto antes?

¿Cómo nos pareció siempre “normal” tirar todos nuestros residuos en un mismo tacho? 

Fuente: pixaby

No te preocupes, no te sientas mal, hay mucha gente que todavía no sabe que esto puede cambiar. Que lo normal no tiene que ser lo habitual, y que los cambios de hábito se pueden realizar, para que, poco a poco lo natural se transforme en lo normal.

La info la saqué de la excelente guía que armaron desde @fundacionregenerar (recomiendo ir a su perfil y descargarla). Ahí tienen + data sobre compostaje, junto con el paso a paso, qué va y qué no va y dudas comunes.

Además, estamos en el #mesdelcompostaje, si buscan ese hashtag van a ver MUCHA data disponible para arrancar sus compost.

Y, por último, busquen la #guiadecuarentenasostenible en donde hay un capítulo de @ecointensa destinado exclusivamente a esto.

Fuente: pixaby

ECO data

La Salmonicultura

Fuente: google fotos

Es la siembra y cosecha intensiva de salmónidos, bajo condiciones controladas para fines comerciales.
Los salmones son peces que pasan parte de su vida en agua dulce y parte en agua salada. La etapa de agua salada bajo la salmonicultura se desarrolla en jaulas y redes sumergidas en el mar, generalmente en bahías o fiordos. La técnica se originó en la década del 60 en Noruega.

En Arg existe un proyecto para cosechar salmones en el Canal de Beagle (área que permanece en estado natural en Tierra del Fuego) es, además, una zona muy rica en biodiversidad.
La salmonicultura es una actividad altamente nociva con impactos negativos ambientales, sociales y sanitarios.

Fuente: google fotos

Impactos Ambientales:

Introducción de una especie exótica: altera el ecosistema local.
Escape de salmones: depredador de especies locales.
Extinción de otras especies: a causa de la competencia con el salmón
Nuevas enfermedades: debido a la alta densidad de salmones concentrados en un mismo lugar
Acumulación de residuos en el suelo marino: salmones muertos, restos de alimentos, heces, etc.
Contaminación por desechos: plásticos, redes, elementos usados para montar las jaulas que quedan sumergidos en el mar
Contaminación del ecosistema marino por el uso de herbicidas

Impactos en la salud:

Salmón no apto para el consumo humano y poco saludable: el salmón de cautiverio contiene 60% más de antibióticos aptos para el consumo humano. Además, se utilizan productos petroquímicos para imitar su color original.

Fuente: sin azul no hay verde

Impactos sociales:

Es una industria insostenible: los químicos vertidos al mar, los salmones muertos y las heces, obligan a mover los criaderos de un lugar a otro, agotando el suelo marino. 
Genera pocos puestos de trabajo: se estima que pueden ser 1.000 los nuevos puestos de trabajo,mientras que, el turismo genera 16.000.

Entonces, ¿qué podes hacer?
Firmá la petición para que no se desarrolle esta actividad en nuestro país:
http://noalasalmonicultura.com/

Informate:
@sinazulnohayverde
@patagonia.arg
@beaglesecretosdelmar
Documental de Patagonia: Estado Salmonero
Intentá reducir tu consumo de salmón o al menos informate de dónde viene.

Fuente: google fotos

Historias

Nati Mazzei – Ecointensa

Nati trabajando en su jardín

No recuerdo bien cómo llegué a Nati, seguramente fue rastreando cuentas de ambientalistas en instagram. Pero desde el primer momento hubo algo que me gustó e hizo que se vuelva una de mis cuentas de referencia en temas de sustentabilidad. Quizás fue su frescura, o la naturalidad con la que comunicaba, dos atributos que sobresalen fácilmente al recorrer sus publicaciones.

Nati se define como una ambientalista que dedica gran parte de su tiempo a difundir y compartir información útil para que más gente se anime a cambiar sus hábitos. ¿Lo logra? Hoy tiene más de 13mil seguidores en “ecointensa”, su cuenta de instagram. Lejos de reducir sus logros a la cantidad de seguidores, rescata el impacto individual que tiene en cada persona que empieza a seguirla. Las preguntas que recibe a diario,orientadas a dar respuesta a la motivación por lograr el cambio de hábito, es lo que permiten evaluar su éxito. 

Nati llevando sus reciclables

Al regresar de un largo viaje en el cual adoptó varios hábitos sustentables, la ecointensa, no pudo con su intensa necesidad de hacer de esos hábitos viajeros, hábitos de vida. Fue así como empezó un camino de investigación e información que la fue nutriendo para dar hoy testimonio de una vida más sostenible con ella, con el otro y con el planeta.

“La naturaleza, pisar el pasto descalza, ver nacer brotes, los abejorros yendo de flor en flor”, son el principio y el fin de un mismo objetivo: lograr vivir una vida más armónica para evitar así, que estos pequeños placeres, también se extingan.

Nati Mazzei

“Se llega más lejos en equipo que aisladamente”, así responde Nati a la pregunta de qué aprendiste. Más allá de la cantidad de conceptos e información que sumó a su caja de herramientas sustentables, la ecointesa, reafirmó su creencia en el poder de la comunidad y la colaboración. 

Porque sin intensidad y sin amor, es muy difícil cambiar las reglas del juego.

Nati cosechando

Historias

Maxi Mazzocco – Eco House

Maxi en uno de los basurales a cielo abierto de la costa argentina

¿Puede el mal inspirar el bien?

Máximo Mazzocco es fundador de Ecohouse y co fundador de la Alianza por el Clima. Eco House es una Asociación Civil sin fines de lucro cuyo objetivo principal es promocionar el desarrollo sostenible a través de la educación, el voluntariado, la incidencia y la certificación ambiental. La Alianza por el clima es una coalición de jóvenes, movimientos y organizaciones socioambientales que luchan por la crisis climática. 

Maxi es apasionado, provocador y desafiante. De sus apariciones públicas en notas de prensa, resalta su denuncia hacia el conformismo y la comodidad. Para Maxi, es peor saber y no hacer nada, que mantenerse ignorante. 

La historia de cómo arrancó con la ONG que hoy convoca a miles de voluntarios y maneja 14 departamentos distintos que realizan diferentes actividades, es elocuente y demostrativa del espíritu que hoy define a Ecohouse. En la desesperación de verse inmerso en los problemas de la sociedad, decidió buscar el que más relevancia tenía. Así, descubrió que el ambiente es el más grave de todos. “Porque sin el ambiente no hay ni problemas económicos ni problemas sociales, el ambiente engloba todos los problemas.” Con el horizonte claro y el foco definido, Maxi salió a la calle a concientizar acerca de la basura. En 8 meses, visitó más de 400 familias para explicarles cómo realizar la separación de residuos en origen. Él sólo. Recordando sus inicios, y entre risas, me cuenta la historia de cuando tocó el portero eléctrico de un edificio y una señora lo invitó a subir. Las ganas de cambiar, de aprender y mejorar, derribaron los mitos de la inseguridad y le abrieron la puerta a la confianza, a Maxi, y a sus ganas de concientizar.

fundación EcoHouse

Su seguridad y franqueza dejan ver un espíritu crítico pero optimista. A la pregunta de cómo ve el futuro, responde: “vamos a salir adelante y vamos a poder re encontrarnos y construir una sociedad sostenible, más allá de todo lo que se perdió. Podemos. Tenemos que laburar fuerte pero podemos.”

Me gusta preguntar por la motivación detrás de cada buena iniciativa. En el caso de Maxi, su motivación principal es que las cosas estén mal. Para él, el mal inspira el bien.

Maxi Mazzocco

Historias

Marti de Marcos – Limpiando el Mundo

Marti limpiando una playa

¿Qué es la impotencia?

Para Marti de Marcos, de Limpiando el Mundo, la impotencia fue lo que la llevó a tomar acción. Con la meditación como herramienta fundamental para el despertar de la conciencia, Martina, de 27 años, decidió crear una ONG que concientiza sobre el problema del plástico y las acciones para evitarlo.

Como tantos otros, Marti es una emigró de Argentina. Ahora vive en Australia, país que reconoce como su lugar. Con el primer problema que se encontró al llegar a la tierra de los canguros, fue con que no encontraba espacios para dar.

Estudiando, conoció que había un grupo de gente que limpiaba las playas.¡Bingo! Ahí empezó a relacionarse con la problemática. Al encontrar que existía mucha información sobre la basura, pero que no estaba difundida, se enojó y quiso hacer algo para crear conciencia, para despertar.

Se fue a Panamá a hacer una pasantía en la ONU donde siguió capacitándose y empezó a dar charlas en distintas instituciones. Algo pasó en esos 6 meses de pasantía. Un colegio, una alumna, estar en el lugar perfecto en el momento indicado. Eso fue lo que impulsó a un legislador panameño a promover la ley que prohibiría las bolsas plásticas en el país a partir de enero 2018. El impacto era real. Las charlas estaban despertando conciencia.

De vuelta en Aus., seguía pensando en cómo seguir difundiendo el mensaje. Así que dejó todo otra vez y se fue 9 meses a recorrer latinoamérica dando charlas de concientización ambiental en instituciones. Al mes de arrancar la travesía, Bono, su novio, se sumó al proyecto buscando un cambio en su vida. 

Recorrieron 11 países, visitando más de 170 instituciones.

De todas las experiencias que vivió Martina, hay una que le humedece los ojos: estaba en Bocas del Toro (Panamá) y llevaba 8 horas dando charlas a 1000 alumnos. Al final de día, uno de los nenes, se escurre y corre hasta sus brazos para despedirla. Se fundieron en un abrazo que no necesitó palabras. Era la recompensa, el impacto. La emoción traspasa la pantalla, y me dice: “ahí entendí, que lo más importante, es el amor.” 

Marti encontró en el problema del plástico una excusa para dar, y en el dar, una manera de hacer de este mundo, un mundo más amoroso.

Martina dando una charla sobre el impacto de los plásticos en los océanos