Recomendados

Crisis del Coronavirus: Oportunidad para la economía y para la humanidad

Hoy en la sección de #recomendados les traigo una conversación que tuvo lugar el 17 de abril de 2020, cuando apenas llevábamos 1 mes de cuarentena. Todavía hoy la conversación sigue vigente.

¿Qué sentido le damos a la pandemia del Coronavirus… tanto en lo personal, lo espiritual, como en el nivel organizacional y en el planetario?

Link a la charla en youtube: https://www.youtube.com/watch?v=3HLv5vOQdFY&feature=youtu.be

El encuentro virtual fue organizada por Mayma Latam. Mayma potencia una economía más humana y consciente a través de la formación, conexión y visibilización de emprendedores de latinoamérica.

De la charla participaron:

. Boy Olmi; Actor, Director de Cine, Activista Ambiental. 

. Margarita Carlés; Fundadora Mayma

. Alex Pryor; Co-fundador GuayakíEmpresa B.

Es larga y muy enriquecedora, así que les recomiendo que se preparen algo rico para tomar y la disfruten.


Historias

Alexis Lemos – Proyecto Reciclemos

Alexis Lemos en plena recolección de colillas

Hoy les traigo la historia de una persona que, a raíz de conocer otras formas de relacionarnos con los residuos, creó un proyecto que transforma colillas de cigarrillo en ladrillos para construcción.

Alexis Lemos es de Mendoza pero vivió en distintas partes del mundo. Esas experiencias internacionales, lo llevaron a convertirse en una persona con mayor conciencia ambiental. En su recorrido por distintos países, aprendió a separar correctamente los residuos y hacerse cargo de lo que generaba.

Al volver al país, algo le pasó que lo impulsó a crear @proyectoreciclemos

Colillero

“Salí a caminar y una persona que iba adelante mío tiró una colilla y casi me cae en el ojo, y a raíz de eso empecé a mirar y acá estaba lleno de colillas tiradas en el suelo. En Mendoza tenemos las acequias que son sistemas de riego que crearon los indígenas.Y cuando me puse a observar me di cuenta que estaban tapadas de residuos, mayormente colillas de cigarrillo.”

Fue así como Alexis optó por tomar partido en la solución y comenzó un largo proceso de investigación y aprendizaje que dio como resultado el reciclado de colillas de cigarrillo en ladrillos para construcción: @cigabrick

“Descubrí un grupo de microorganismos que son los que causan que la madera se pudra y pensé en poder usarlo para descomponer las colillas.”

En cada ladrillo pueden entrar entre 20 y 50 colillas.

Alexis con un ladrillo hecho a partir de colillas

Lo que para ellos demora 1 semana en degradarse, en el ambiente demora 15 años, sin mencionar que las toxinas (lixiviados) permanecen en el suelo y en el agua por muchísimo tiempo más.

Además, cuentan con un sistema de puntos para su recolección, una red de recolectores nacionales y muchas otras ideas interesantes que pueden investigar desde su página web.

A la pregunta de qué lo inspira a Alexis a seguir adelante con este proyecto, a pesar de las adversidades, me contesta:

“Me inspira dejar un mundo mejor para los niños, aunque yo no tenga niños, tengo sobrinos y ahijados que ya se que vienen con otro chip. Este es un sistema de reciclaje nuevo. Recién este año ha empezado a salir. Mi apuesta es poder dejar algo útil a la humanidad, como legado.”

Ladrillos hechos con colillas recicladas

Reflexiones

Soy hipócrita

Foto propia sacada en Cabo Polonio, Uruguay

A veces me enojo conmigo. Siento que no estoy haciendo suficiente, o que quizás no hay suficientes. Siento que promulgo y comparto muchas prácticas que todavía no pude incorporar completamente. Que muchas de las cosas que creo, no las aplico. Me juzgo desde un lugar de autoexigencia que en realidad no deseo, ni quiero tener cerca. Pero mi ego y mi vanidad me juegan una mala pasada y me nublan lo verdaderamente importante: aceptar que soy una hipócrita y convivir armónicamente con eso.

Al fin y al cabo, todxs somos un poco hipócritas y si nos amigamos con esa idea en vez de combatirla, vamos a encontrar poder en donde antes encontrábamos juicio. 

No tengo, ni tenemos, la culpa de haber nacido en la cultura del descarte, del consumismo desmedido y de la incongruencia con la naturaleza… Pero, por suerte, pude, pudimos, abrir los ojos. Los procesos de cuestionamiento, ruptura y cambios, no son simples. Son complejos y profundos. Se dan en momentos que a veces no controlamos, sino que nos controlan… Y eso, no está mal. Es también, saber vivir con los propios procesos de cambios, cíclicos e íntegros. 

Creo también que los verdaderos cambios de hábitos se dan a partir de intereses genuinos y convicciones fuertes. Que su profundidad se plasma en el arraigo a lo nuevo y el desarraigo a lo que traigo. Ese proceso, para que sea realmente verdadero y pueda echar raíces, lleva su tiempo.Y depende de muchos factores, no solamente de abrir los ojos y darnos cuenta de lo que nos molesta o no nos gusta.

Así que si, soy hipócrita. Pero tengo claro mi camino. Conozco mi horizonte y soy consciente de que es un camino sinuoso, pero que estoy dispuesta a transitarlo porque lo que me mueve a seguir caminando, nace de mi convicción.

Comprendo, entiendo, que el cambio tiene que ser auténtico y verdadero. Y para transitar esa verdad, me tengo que amigar con la idea de que no se llega al norte sin atravesar con sincera voluntad todo lo que el camino tiene para enseñarme.

¿Qué piensan al respecto? ¿Se sienten hipócritas? ¿Cómo lo manejan?


Historias

Iane Vukosich

Iane en el río del Delta en su casa, Argentina

Del sur, nacida en Ushuaia y criada con mucha conciencia ecológica, Iane Vukosich hoy vive sin sacar la basura en una casa que construyó junto a su pareja, Tatán,en una isla del Delta.

Iane se mudó a la gran ciudad para estudiar arquitectura. Cuando tenía 21 años y varios años de estudio, su mamá le preguntó qué tenía pensado hacer cuando terminase la facultad. A lo que ella, sin saber por qué, respondió: “me voy ir a vivir al Delta.” Hoy se ríe pensando en esa anécdota y en los maravillosos mensajes del Universo. Meses más tarde conoce a su pareja… un oriundo de Tigre, criado en las islas del Delta. Era evidente que algo mágico entre ellos iba a suceder.

La magia de esa relación vio sus frutos cuando decidieron comprar un terreno en el Delta y construir una cabaña. Cabaña que en ese entonces pensaban destinar a alquileres y hoy es el hogar que los cobija. 

“La construcción empezó unos días antes de que nazca Maia, nuestra hija mayor. Al año y 2 meses de ella fuimos a pasar un día del padre…y no volvimos nunca más a la ciudad. Fue un impulso muy fuerte de los dos de que ya no perteneciamos al cemento.”

La casa de Iane

Me cuenta que el primer año fue muy duro. Se mudaron casi sin pertenencias y la cabaña estaba a medio terminar. Lavar los platos en el río y cocinar con un pequeño anafe, era cosa de todos los días. Sin mencionar que Maia tenía apenas poco más de 1 año y Milo, su segundo hijo, venía en camino. Para su familia y amigos fue una locura. Pero ellos sintieron que estaban haciendo lo que realmente los hacía feliz, a pesar de las adversidades.

El nacimiento de Milo trajo paz y calma a sus días, y la seguridad de sentir que estaban, donde tenían que estar.

“Nuestro sueño es ser autosustentables. Soñamos con no tener que necesitar comprar más nada.” Este horizonte que parece sueño pero que cada vez es más cercano, forma parte del espíritu familiar que día a día trabajan en conjunto para alcanzar.

Iane con sus hijxs

El sistema de recolección de residuos en donde ellos viven es muy precario. Si a esto le sumamos la pristinidad del ambiente, obtenemos como resultado una familia que decide hacerse cargo de todo lo que ingresa en su casa.

No tiran basura.

Hacen compost, reciclan, reutilizan y llenan botellas de amor (actividad favorita de los más chicos). “Nada se pierde, todo se transforma.”

La charla se fue un poco por las ramas y la terminamos hablando de todo…Compartiendo nuestras dudas, inquietudes y necesidades. Yo también creo en la magia del Universo, y siento que la charla con Iane ese día, fue un mensaje cósmico. Ambas nos sentíamos un poco desorientadas, y logramos darnos pilas mutuamente. Re descubriendo, en el intercambio de ideas, la red que nos contiene. La fuerza vibracional de los que estamos en este camino, dándolo todo por amor, sin esperar nada a cambio, más que, el cambio hacia un mundo mejor.

La familia completa

Reflexiones

Steve Cutts y la nueva normalidad

Fuente: Steve Cutts

Los lunes decidí destinarlos a hacer alguna pequeña reflexión respecto de algún tema en particular.

Hoy, no sé cómo, me topé nuevamente con el trabajo de #SteveCutts (quien no lo conozca, recomiendo fervientemente mirar sus producciones). Aquellxs que sí lo conozcan, sabrán reconocer rápidamente sus ilustraciones.

Siempre me pareció un artista increíble sobre todo en la mirada crítica sobre la sociedad (pilar que atraviesa todo su arte). Elegí estas 3 imágenes, potentes y muy representativas. Ilustraciones que conectan el planeta, y las formas de producción y consumo. Presten atención a cada detalle…

Es imposible observar estas imágenes y no detenerse a pensarlas, reflexionarlas. A mi me interpelan tremendamente y me llevan a pensar DE NUEVO (porque esto es constante e infinito) en la manera en la que producimos y consumimos. 

Fuente: Steve Cutts

¿Queremos volver a la vida “normal”? 

¿Qué era esa vida “normal”? 

¿Vidas en las que hipotecamos nuestro tiempo a cambio de bienes materiales innecesarios? 

¿Consumos desmedidos de cosas que después, cuando se nos juega la piel en serio, quedan guardadas en el cajón? 

¿Vidas en donde priorizamos mirar las historias de instagram y publicar nuestra vida entera sin compartirla con los que realmente queremos? 

¿Vidas en donde destruimos arbitraria y descaradamente nuestro mayor tesoro, nuestra casa, nuestro planeta? 

¿Vidas desconectadas de nosotros mismos, de nuestro potencial, de nuestros niveles de conciencia

¿Seguir viviendo adormecidos?

Cada quien interpretará éstas preguntas con los anteojos de sus propias vidas… Pero quiero rescatar, de la mano de estas 3 fotos, la necesidad IMPERANTE de agudizar nuestra mirada, de volvernos críticxs (no desde un lado anarquista) sino desde un lugar proactivo, para tomar mejores y más conscientes decisiones.

Para reflexionar:

¿Qué aspectos de tu vida creés que podés abordar desde una mirada crítica y proactiva?

Fuente: Steve Cutts

Historias

Gastón Caminata – Yo amo mi playa

Gastón durante una limpieza de playa

EL GUARDIÁN DE LA PLAYA

“Una persona curiosa, que por amor cambia algunos hábitos para ser menos dañino”.

Padre de familia, deportista, viajero, amante del mar y sobre todo, guardián de sus playas. Gastón Caminata es el responsable de montar la Organización “Yo amo mi playa”. El movimiento nació en Pinamar, pero rápidamente tuvo efectos multiplicadores en otras playas que copian su ejemplo.

Al momento consiguieron, con la ayuda y el ejemplo de sus habitantes, 3 ordenanzas clave para el cuidado del medio ambiente en áreas costeras: la prohibición de bolsas y sorbetes de plástico de un sólo uso y las playas libres de humo.

Ordenanzas que no fueron fáciles de conseguir. Cuenta Gastón, que para que se pueda tratar la prohibición de los sorbetes, tuvo que declarar una huelga de hambre en la municipalidad. Enseguida le creyeron y no tardaron en sacar adelante la ordenanza. Porque bien sabe el Municipio, como todos los que lo conocen,que Gastón es un hombre de palabra y que todo lo que se propone, lo cumple. 

Gastón surfeando colillas de cigarrillo

No nos conocemos personalmente (todavía), pero observo en sus palabras y acciones un hombre seguro y tenaz, que va al frente con lo que quiere,sin importar qué o quién se pone en su camino. Su objetivo es uno: vivir con más amor y armonía con nuestro planeta. Es de esas personas que mueven la aguja.

La charla fue más que interesante y me dejó con varias cosas para reflexionar. Acá les quiero compartir algunas, como el término de corrupción ambiental, ¿alguien lo escuchó antes? Me pareció genial. Se trata de la corrupción que permite llevarnos puestos un planeta, a costa de lo que sea. Esa, es la lucha que lo interpela. Combatir la corrupción ambiental y poner el foco en cambiar los hábitos, desde el amor. Conceptos fundamentales en su filosofía de vida.

Limpieza de playa, costa argentina

“Hacer el bien es gratificante.Te podes llegar a cansar cuando en vez de escuchar a tu corazón escuchas a tu ego y queres que salga esto ya”. Gastón cree que la clave está en ser paciente, en pensar en qué mundo queremos vivir hoy y no dejar para mañana lo que podemos cambiar ayer. 

“Se puede. El limite lo tiene cada uno en su mente.”

Gastón con bidones de colillas de cigarrillo

Reflexiones

El sueño de cuando volvamos

Foto propia después de hacer plogging en una playa de Australia

¿Vieron cuando recién acaban de terminar de limpiar el baño y no quieren ni lavarse las manos para no ensuciarlo? Como esperando que se mantenga impoluto por siempre. O,cuando tenemos toda la ropa prolijamente ordenada y elegimos la primer remera de la pila para no desordenar, aunque no combine con el pantalón…

Así siento que vamos a salir cuando termine todo esto. No queriendo casi pisar el pasto por miedo a dañarlo. Metiéndonos al mar cuidadosamente para no atropellar ningún pez. Andando descalzos para no ensuciar las calles. Yendo sigilosos para no espantar a los pájaros. Pidiendo permiso al entrar a cada parque, cada playa, cada pedacito de naturaleza. Porque va a estar todo puro, pulcro, embellecido, resplandeciente…

Foto propia después de hacer plogging en una playa de Australia

Entonces me acuerdo de esta playa, a la cual extraño y deseo. Y recuerdo estas fotos que saqué luego de una tormenta fuerte que dejó en evidencia nuestras malas costumbres. Cargando la orilla de nuestra ignorancia e irresponsabilidad. Tiñendo la arena de nuestros hábitos poco o nada sustentables. Dejando al descubierto nuestra más horrible huella: no tener en cuenta a la naturaleza.

Anhelo que estas imágenes sean cada vez menos frecuentes. Que esta crisis nos regale la magia del despertar, y de volver a sentirnos parte de la naturaleza, teniéndola en cuenta a cada paso que volvamos a dar.

Las crisis son oportunidades. Lejos de menospreciar lo que está pasando a nivel social, y teniendo en cuenta todas las pérdidas y las consecuencias negativas que este virus nos va a dejar, apunto a rescatar lo que puede traernos de bueno y lo que nos venga a enseñar.

Foto propia después de hacer plogging en una playa de Australia

Historias

Nati Mazzei – Ecointensa

Nati trabajando en su jardín

No recuerdo bien cómo llegué a Nati, seguramente fue rastreando cuentas de ambientalistas en instagram. Pero desde el primer momento hubo algo que me gustó e hizo que se vuelva una de mis cuentas de referencia en temas de sustentabilidad. Quizás fue su frescura, o la naturalidad con la que comunicaba, dos atributos que sobresalen fácilmente al recorrer sus publicaciones.

Nati se define como una ambientalista que dedica gran parte de su tiempo a difundir y compartir información útil para que más gente se anime a cambiar sus hábitos. ¿Lo logra? Hoy tiene más de 13mil seguidores en “ecointensa”, su cuenta de instagram. Lejos de reducir sus logros a la cantidad de seguidores, rescata el impacto individual que tiene en cada persona que empieza a seguirla. Las preguntas que recibe a diario,orientadas a dar respuesta a la motivación por lograr el cambio de hábito, es lo que permiten evaluar su éxito. 

Nati llevando sus reciclables

Al regresar de un largo viaje en el cual adoptó varios hábitos sustentables, la ecointensa, no pudo con su intensa necesidad de hacer de esos hábitos viajeros, hábitos de vida. Fue así como empezó un camino de investigación e información que la fue nutriendo para dar hoy testimonio de una vida más sostenible con ella, con el otro y con el planeta.

“La naturaleza, pisar el pasto descalza, ver nacer brotes, los abejorros yendo de flor en flor”, son el principio y el fin de un mismo objetivo: lograr vivir una vida más armónica para evitar así, que estos pequeños placeres, también se extingan.

Nati Mazzei

“Se llega más lejos en equipo que aisladamente”, así responde Nati a la pregunta de qué aprendiste. Más allá de la cantidad de conceptos e información que sumó a su caja de herramientas sustentables, la ecointesa, reafirmó su creencia en el poder de la comunidad y la colaboración. 

Porque sin intensidad y sin amor, es muy difícil cambiar las reglas del juego.

Nati cosechando

Historias

Lula Gil – Water Journey

Foto de China Carracedo

“SOMOS PARTE DE UNA GENERACIÓN QUE VIENE A CUESTIONAR”

A Lula la conocí en Purmamarca en el 2017, en un encuentro muy particular que se da todos los años en el mismo lugar. Era una cara nueva. Llegaba a Purma llena de ilusiones, descubriendo un mundo nuevo que se iba a convertir en su propósito de vida. Desde entonces, recorre un camino que va moldeando a medida que avanza. 

La sustentabilidad llegó a su vida de la mano del deporte en el agua. A través del stand up paddle y del longboard, Lula descubrió cómo lidiar con sus sentimientos y encontró un espacio para canalizar una gran crisis personal, de la cual creía no poder salir. Sin embargo, su empuje y pasión la llevaron a relacionarse de manera íntima con el agua, y de esa forma, con el medioambiente. Fue ahí cuando empezó a cuestionar el plástico, la contaminación y la generación de residuos. Nadaba entre basura. Algo no estaba bien. 

Foto de China Carracedo

De esos cuestionamientos y de su energía positiva, surge el proyecto Water Journey, como un lienzo en donde su creatividad se expande. Al principio, eran fotos que compartía de sus días en el agua. Hoy, es una de las referentes en temas de sustentabilidad y manejo del plástico teñido de creatividad y pro activismo. Es parte de una gran comunidad de activadores, que impulsan desde sus experiencias personales, la misma causa: cuidar el medioambiente. Causa, que dice, la conecta con algo superior, trascendental.

Antes del agua, Lula llevaba una vida convencional, trabajando de arquitecta y soñando con algún día construir su propia casa y trascender en hijos con su pareja. Pero ese no era el plan que el universo tenía destinado para ella. El camino fue un proceso largo, al cual Lula se entregó de lleno para dejarse interpelar por el llamado para formar parte de algo más grande. Una comunidad que viene a hacer las cosas diferentes. Que pregunta: “¿che, qué hicieron?”, pero que no se queda en la queja, sino que actúa. “Hagámoslo de otra forma, tenemos todo para hacerlo, podemos.” 

Hoy Lula se percibe como una “arquitecta de la vida”. Para ella, la sustentabilidad crea comunidad en una generación con ganas de potenciarse como seres humanos.

Foto de China Carracedo

Historias

Tay – Pick up my Compost

fuente: pixaby

¿COMPETENCIA O COLABORACIÓN?

Tay es Argentina pero vivió en varios países como Venezuela, Australia y actualmente Nueva Zelanda.

Durante sus años en Argentina trabajó en el equipo de producción de Narda Lepes. Se define como productora de profesión pero yo creo que es una productora de la vida. De lo poco que pude conocerla, enseguida pude percibir su empuje, su energía y su actitud vibrante (características que fácilmente se pueden ver en sus videos).

Se percibe conectada con la tierra y el compostaje desde hace muchos años. La primer señal que vislumbró para darse cuenta de que quería hacer algo con este tema fue trabajando en el rubro gastronómico y siendo testigo de la cantidad de residuos orgánicos desechados. ¿Qué hacer con todo esto? Vio en el compostaje y en el tratado de los residuos orgánicos una gran oportunidad de negocio. Resultó que ya existían muchos emprendimientos que se dedicaban a eso. Contrario a lo que en otros rubros podría generar un sentido de competencia, a Tay le pareció genial. Se alegró por encontrarse con muchos negocios generando impacto ambiental, social y económico. Entonces, decidió empezar chico. Juntó su experiencia en compostaje, sus ganas de impactar y su facilidad ante la cámara para empezar un instagram de información y concientización. Pickupmycompost está recién arrancando y eso deja ver la frescura y autenticidad de su contenido.

Tay me cuenta que hay veces que siente ansiedad ambiental, un concepto que me pareció muy ocurrente y que describe la ansiedad producida por querer reducir nuestra huella de carbono y vivir una vida más conectada con los ciclos de la naturaleza, más respetuosa y armoniosa. Dice que esa ansiedad ambiental es la responsable de que tanta gente se contagie y se interese. “Hay que separar, van a ganar tanto simplemente devolviendolo a la tierra.”

Tay no tiene un gran negocio y se alegra al encontrar que existen muchos haciendo lo que ella quería hacer. Es que, para personas como ella, la competencia es algo del pasado, el futuro es de la colaboración.